A veces,
cuesta admitir los errores. Es difícil decir eso de –He sido yo! Pero no pasa
nada, porque de los errores se aprende ¿no?
+ Que triste
es tropezar dos veces con la misma piedra, la piedra que tiene tu forma de
olvidar.sábado, 30 de junio de 2012
martes, 26 de junio de 2012
martes, 19 de junio de 2012
Aula D02
Hace justo un
año estaba llorando y despidiéndome de mis compañeros y amigos, esas personas
con los que compartí 13 años, con las que compartí mi vida. Pensé que el cambio
sería peor, mucho peor, pero en realidad sigo viendo por los pasillos a la
misma gente de siempre, todo sigue igual. He tenido la oportunidad de vivir día
a día durante este corto curso con 30 maravillosas personas. El primer día de
clase no pensé que nos llevaríamos tan bien, pero míranos ahora, los alumnos de
1ºA de Daviña Rei haciendo una piña. Somos 31 pupilos tan distintos pero en el
fondo tan iguales…
Llegó la
hora de despedirse, pero no para siempre, solo hasta el curso que viene, ahora
toca disfrutar del verano, pero nos queda un largo año para seguir riendo y
llorando.
martes, 12 de junio de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
Rebozarme entre las sábanas
Suena el
despertadora a las 8 de la mañana, y a las 8:05, y a las 8:10, y a las 8:15,
así hasta que te das cuenta de que te tienes que levantar, pero el olor de las
sábanas es tan fuerte que te secuestran, hacen un nudo entre tus pies y no te
puedes levantar, yo me quiero levantar lo prometo, pero mis sábanas no me
dejan. Esos cinco minutos que pasan cada vez que el despertador suena son como
un cúmulo de fantasías e ilusiones, los mejores cinco minutos de toda una
mañana. Por fin, después de una dificultosa e intensa lucha con mi cama consigo
levantarme, a veces con una sonrisa en la cara, otras con lágrimas recorriendo
mis mejillas. Empieza un nuevo día para mí y para muchas personas más. Ese
despertador con la típica musiquilla es el que marca tu día a día. Y después de
un largo día tus sábanas te siguen esperando para arreglar cuentas pendientes.
N
sábado, 2 de junio de 2012
Sácale brillo
Lo que suele
ocurrir es que, en algún momento de nuestra vida nos sentimos apagados, sin
brillo, con una pérdida total del sentido existencial. El mundo, el exterior,
parece saber cuál es nuestra identidad mejor que nosotros y nos encontramos perdidos
viviendo una vida que no nos parece la nuestra.
N
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