Mira hacia el frente
El miedo a
perder a alguien hace que las rodillas tiemblen, que te pares a pensar en lo
compleja que es la vida y en lo mal que está repartido el mundo. No siempre se
quedan los mejores y se van los peores, aunque sería lo más normal eso aquí, en
nuestro mundo no ocurre. La gente se va y te deja sin decir un simple adiós,
ese adiós que tú necesitas escuchar, se van de un minuto a otro sin dar
explicaciones, sin saber porqué. Te dejan un vacio que será imposible llenar. Lo
bueno de esta historia es que los que se van están mucho más preparados que los
que se quedan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario